En la vida uno no siempre hace lo que quiere ni lo que debería, sino lo que puede. A veces puedes más y otras, por más esfuerzos que hagas, puedes menos. Y eso no es ni bueno ni malo. Simplemente es.

Ahora bien, a muchas personas les cuesta pedir ayuda, porque lo ven como un signo de debilidad y creen que deberían ser capaces de resolver cualquier problema por sí mismas, especialmente si estos son de índole psicológica. El resultado es que la agonía se prolonga y terminan sufriendo innecesariamente. 

También hay gente que tiene miedo de consultar porque "¿para qué andar removiendo cosas?". Bueno, porque es probable que, tarde o temprano, todo lo que metiste bajo la alfombra hará un montículo con el que terminarás tropezándote.

Al fin y al cabo, la realidad siempre se impone.

Cada persona es única y por lo tanto, aunque tengas los mismos síntomas o dificultades que otras, la manera en que los vivencias es única también. Lo que hoy eres es producto de muchos factores: de la genética, de tu historia, de tu entorno, de la manera en que ves el mundo, de los vínculos que has ido construyendo, etcétera. 

 Entonces, ¿para qué podría servirte una psicoterapia?

  • Para entender lo que te pasa y ver con qué recursos cuentas para salir adelante.

  • Para desbloquear el potencial que, por alguna razón, está inhibido y no te permite avanzar.

  • Para elaborar los duelos actuales y/o pasados (por muerte, separación, migración, pérdidas económicas) 

  • Para vencer tus miedos y afrontar las crisis.

  • Para salir del estancamiento, ya sea en tu relación de pareja, en el trabajo o el estudio.

  • Para reconciliarte con la vida, contigo mism@ y descubrir (o reformular) tus deseos y proyectos.

  • Para darte permiso de disfrutar sin culpas.

  • Para lidiar con tus síntomas: fobias, ansiedad, depresión, obsesiones, trastornos de la alimentación, infertilidad y otros.

 
 

Si la terapia individual depende en gran parte del compromiso del paciente con el proceso, en la terapia de parejas se necesita del compromiso de ambos. Sucede con frecuencia que algun@ de los dos esté más motivado que el/la otr@ y que, por ende, este último se sienta un poco forzado a ir a la consulta. Eso es normal y superable.

En general, las parejas consultan cuando ya los problemas han llegado al límite y uno de los dos ha dado un ultimátum: "o vamos a terapia o esto se acabó". En esos casos, el tratamiento debe remontar una cantidad enorme de obstáculos que fueron erigiéndose a lo largo de los años. Ello no significa que sea imposible, pero obviamente sería recomendable no dilatar demasiado la consulta para evitar llegar a esos extremos y poder desactivar las bombas a tiempo.

En resumen, la terapia de pareja puede ser útil para:

  • Reencontrarse y restablecer la conexión emocional que alguna vez existió y hoy parece perdida.

  • Aceptar que hay cosas que no van a cambiar y enfocarse en las que sí pueden modificarse y compensar a las primeras.

  • Aprender a manejar los conflictos, sin dejar que escalen hasta destruirse mutuamente y a la relación.

  • Mejorar la vida sexual y revitalizar el vínculo.

  • Elaborar duelos compartidos.

  • Abordar situaciones complejas como la infidelidad, la infertilidad, la enfermedad de alguno de los miembros de la pareja, la intromisión de las familias de origen y otras.

  • Apoyar los procesos de ensamblaje (cuando hay hijos de parejas anteriores, o sea, conciliar a los tuyos, los míos y los nuestros )

  • Y, si finalmente deciden separarse, ayudarlos a que el proceso sea lo menos traumático posible y evitar a toda costa un divorcio destructivo.  

Descarga gratis el Test de Ajuste Marital para evaluar el estado de tu relación de pareja. Te recomiendo que amb@s lo realicen y evalúen los resultados. Si la suma de todos los ítems es superior a 100, ¡felicidades! 

Si, por el contrario, tu puntaje es inferior a 95, es muy probable que tengan mucho por hablar y, eventualmente, podría ser necesario buscar ayuda profesional.

Contáctame a gfischman@vtr.net 

La terapia sexual puede realizarse con un paciente individual o en pareja, ya sea/n heterosexuales u homosexuales. Generalmente, me tomo las primeras dos o tres entrevistas para evaluar cada caso y decidir junto con el/los pacientes cuál sería el mejor abordaje posible y si se incluirán ejercicios y tareas o no. Muchas veces, los síntomas relacionados con la sexualidad, son apenas la punta del iceberg que encubre conflictos no resueltos o traumas, ya sea de la pareja o personales. Otras, será necesario solicitar una interconsulta con un especialista para asegurarse que la disfunción no esté causada por alguna enfermedad, como por ejemplo, diabetes, baja testosterona; problemas de la tiroides, la próstata o cardiovasculares; alcoholismo y otras adicciones; efectos secundarios de ciertos medicamentos (antidepresivos y otros). Asimismo, será necesario descartar trastornos psicológicos como ansiedad, fobias, depresión, etc.

Entre las disfunciones sexuales masculinas se encuentran la disfunción eréctil (mal llamada impotencia), eyaculación precoz, eyaculación retardada, adicción a la pornografía, fobia o aversión al sexo y aneyaculación.

Las disfunciones femeninas son la dispareunia, el vaginismo, la anorgasmia y fobia o aversión al sexo.

La disminución o ausencia de deseo sexual no es considerada como una disfunción propiamente tal, pero también forma parte de las consultas por motivos sexuales.

  Entonces, ¿cuándo deberías consultar a un/a terapeuta sexual, ya sea sól@ o con tu pareja?

  • Cuando padeces de una o más disfunciones sexuales persistentes en el tiempo, tengas o no pareja actualmente.

  • Cuando la/s disfunciones afectan tanto tu autoestima como tu vida social y amorosa.

  • Cuando disminuye o desaparece el deseo sexual.

  • Cuando se necesita reavivar el deseo y explorar nuevas formas de encontrarse.

 
 

In my experience, expats come to seek help for pretty much the same reasons as locals. Therefore, the same principles apply for both, which means I can work with either individuals, couples or on sex therapy, depending on each case. 

However, any problems or symptoms an expat may experience are usually related, in some way or another, to the immigration process. 

Some people find it easy to adapt to new countries, but some may struggle. It all depends on lots of variables: personal history, personality, expectations and past experiencies of migration. Other factors are: the reasons that brought you to Chile, whether you came by yourself or with family, your age, if your stay will be temporary or permanent, if you came with a job or for love, your attitude towards change, and many more. 

On the other hand, there´re some challenges you have to face: the language barrier, the food, the spoken and unspoken rules of social behavior, geographic orientation (even with Waze), managing money, etc. 

While some people are focused on exploring the new surroundings, others find themselves overwhelmed by feelings of loss, grief, sadness or anger, and therefore tend to turn inward, idealize what they´ve left behind, and be irritable most of the time. If that´s your case, you should see a specialist to avoid developing a depression or to be treated for one if you already have it.

Being an expat myself, I can empathize with you and have a deep understanding of what you might be going through. Any adaptation process is hard, but it can get easier if you learn to cope with it by developing meaningful connections with others. 

Ultimately, I believe that the quality of our relationships determines the quality of our lives.

And I find that to be true, regardless of where you are. 

Si bien desde hace tiempo vengo trabajando online con pacientes que viajan con frecuencia o que viven fuera de Santiago o fuera de Chile, el aislamiento social y la distancia física impuestas por las vicisitudes del Coronavirus, han hecho peligrar la continuidad de los procesos terapéuticos con mis pacientes. Es por ello que me he dedicado de lleno -al menos hasta que sea seguro- a la modalidad de psicoterapia online, utilizando las diversas plataformas digitales disponibles a la fecha, a saber: Videollamadas de WhatsApp, Zoom, Hangouts y FaceTime. 

A pesar de las diferencias evidentes con la modalidad presencial, he observado que, eventualmente, la mayoría de los pacientes se adapta a este estilo e incluso, aparecen fenómenos interesantes que no siempre son perceptibles durante la terapia cara a cara. Esto probablemente se deba al cambio de contexto, en el sentido que el lugar de encuentro deja de ser territorio del terapeuta y pasa a ser una especie de terreno "neutral" en el cual los pacientes pueden elegir desde dónde conectarse. Entonces, la ventaja es que pueden surgir nuevos fenómenos que contribuyen a ampliar el conocimiento del terapeuta acerca del paciente y de su entorno.

Si deseas solicitar una consulta online, escríbeme a gfischman@vtr.net 

 
  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon
  • Instagram Social Icon
  • Icono social LinkedIn
  • YouTube Social  Icon