El Tiempo entre Posturas: En Busca del Orgasmo Simultáneo


Hay quien dice que, si la relación sexual fuera una danza, probablemente sería un tango. Ambos bailarines conectados, de un modo íntimo y acompasado, el cuerpo de cada uno respondiendo al movimiento del otro en una sucesión coordinada y precisa; todo siguiendo el ritmo de la música.

Poético.

Divino.

Irreal.

Primero, porque para lograr semejante coordinación se necesitan años y años de práctica. Segundo, porque ambos tienen que bailar al ritmo de la misma música. Y aquí es donde hay que conocer y apreciar las diferencias.

Muchos hombres dicen que las mujeres son lentas para llegar al orgasmo y muchas mujeres se quejan de que ellos acaban antes, dejándolas con las ganas.

Lo cierto es que el problema no es ni de lentitud ni de rapidez (excepto cuando existe una disfunción sexual), sino de expectativas que no se condicen con la realidad.

Si te fijás en ambos gráficos, existen 4 fases de la respuesta sexual (5 contando el deseo, que es la primera fase, aunque no aparece aquí).

Asumiendo que en ambos sexos el deseo estuviera presente (tema para otro post), el proceso se desencadenaría de la siguiente manera:


Excitación:

El pene se agranda, endurece y eleva, volviéndose erecto. En la mujer, la vagina se lubrica, mientras la vulva se dilata.

Meseta:

La respiración está entrecortada, el pulso cardíaco aumenta y todos los efectos de la excitación se desarrollan. Cuando la fase de excitación llega hasta su punto máximo, todos los cambios se mantienen en su nivel más alto durante un cierto tiempo, proporcionando una sensación de placer. El varón puede notar una especie de presión o calor en la zona de la pelvis, que está provocada por el estrechamiento de los vasos sanguíneos, especialmente en las vesículas seminales y la próstata. La tensión muscular se incrementa, el ritmo cardíaco y la respiración se aceleran. Aumenta asimismo la presión sanguínea.

En las mujeres, el clítoris se retrae de nuevo bajo la membrana que lo recubre (capuchón), haciéndose más inaccesible. Poco a poco, los niveles de excitación se van incrementando para preparar la llegada del orgasmo. Los pechos aumentan de tamaño y la areola se dilata. La vagina sigue expandiéndose. Aumenta la congestión vascular en los labios menores. Los labios mayores se separan aún más.

Orgasmo:

Las pulsaciones cardíacas y la respiración llegan a su máxima frecuencia e intensidad. Se produce una gran tensión muscular y contracciones involuntarias del miembro viril, de los músculos vaginales y del esfínter anal. En el varón habitualmente se produce la eyaculación.

Además de la respuesta física, se genera una respuesta emocional muy variada y específica de cada individuo como manifestación de placer: suspiros, gritos, gruñidos, llanto o risa, aunque también puede haber orgasmo sin manifestaciones emocionales elocuentes.

Resolución:

Es el restablecimiento paulatino de la normalidad física y psíquica, tras haber alcanzado el orgasmo.El varón experimenta un periodo refractario, durante el cual es incapaz de volver a excitarse, o de hacerlo con la misma intensidad. La mujer, en cambio, no tiene periodo refractario y es capaz de alcanzar orgasmos múltiples y frecuentes.

Ok, ahora que entendiste los pasos, hay que aprender a bailarlos con tu pareja. Eso exige una coordinación entre ambos, y ésta puede ser difícil porque los tiempos de los unos y las otras son diferentes. Ni más rápidos ni más lentos.

Diferentes.

Entonces, lo más probable es que mientras que el varón ya está en meseta, la mujer aún esté en la fase excitatoria, porque para nosotras es necesario que la estimulación sea constante, con un determinado nivel de presión y con un cierto ritmo, para que dure. Y, lo más importante, la estimulación más eficiente es la clitoriana y no la vaginal (si bien, esto es variable para cada mujer).

El tema es que, una vez que el hombre alcanza el orgasmo, la caída es brusca. Difícilmente pueda recuperar la erección y estar listo para un segundo round antes de los 20 minutos. En cambio, nosotras no tenemos ese período refractario y, no sólo hemos sido bendecidas con el clítoris - único órgano humano cuya función exclusiva es proporcionarnos placer- sino que además tenemos el bonus de los orgasmos múltiples.

Entonces, si uniéramos las fases de respuesta sexual masculina y femenina en un sólo gráfico, tendríamos este cuadro:


Hombres: azul

Mujeres: rosa

¿Se entiende por qué el orgasmo simultáneo es más una excepción que la regla?

Ahora bien, si eso ocurre... a descorchar se ha dicho!!!!

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