Cosas que aprendí en terapia


Iceberg

Luego de muchos años como paciente y como terapeuta aprendí que:

  • Aunque la terapia no es mágica puede suscitar momentos mágicos.

  • Lo que la gente denomina "pensar demasiado" es en realidad "paja mental", porque es una rumiación y no un pensamiento que te permita crecer o entender.

  • A pesar que much@s quieren cambiar les cuesta renunciar a su realidad por mala que esta sea.

  • Si bien, en general, las personas quieren mejorar, varias se asustan y desisten al ver el esfuerzo que ello requiere.

  • Hay quienes sienten humillación por tener que pedir ayuda y quienes sienten gratitud al recibirla.

  • Lo que cura es el vínculo entre personas, en este caso, entre terapeuta y paciente.

  • Por eso es crucial armar un equipo entre ambos.

  • Gran parte de los motivos de consulta son apenas la punta del iceberg.

  • En terapia siempre hay un trabajo de duelo: por lo que fue y lo que no fue.

  • Al "nunca pude" de los pacientes hay que agregarle un "hasta ahora".

  • Uno puede cambiar más de lo que cree pero menos de lo que le gustaría.

  • Los terapeutas somos tan humanos y, por ende, falibles como cualquiera.

Y tú, qué aprendiste?


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